El primer paso para iniciar el proceso de reproducción asistida a través de la seguridad social es visitar al médico de cabecera.

Cuando empecé a informarme sobre el proceso para ser mamá soltera a través de la seguridad social vi que el primer “paso” que tenía que dar era visitar a mi médico de cabecera. Ahí empezó mi primer problema porque tras ocho años viviendo en Madrid tenía tarjeta de la seguridad social de baleares desactivada, así que lo primero que me tocó ayer fue activar la tarjeta.

Así que eso hice, fui al centro de salud a revisar el tema de mi tarjeta y cuando estuvo solucionado pedí directamente cita. Claro, esta doctora quizás la haya visto una o dos veces entre los 16 y 18 años, así que como podrás imaginar casi no la pongo cara y ella a mí, mucho menos.

Y con todo esto del covid… la visita no fue visita, fue llamada telefónica. Todo un poco frío y raro. Así que me quedamos el miércoles por la tarde que me llamaría y… justo estaba empezando a hacerme la comida y… ¡suena el teléfono!

Paré de hacer la comida y entre un “te oigo bien” y un “no te entiendo” le cuento que quiero ser madre y empezar el proceso de reproducción asistida. La verdad es que no recuerdo si le dije soltera o no sé, pero eso le dije.

Total, que me hace preguntas para verificar mi edad y otras preguntas sobre mi estado de salud: si he tenido operaciones en los últimos años, si bebo, si fumo, si me drogo… ese tipo de preguntas.

Luego pasa a preguntarme sobre mi regla: a qué edad me vino, si es regular, si me he hecho una citología recientemente… y aquí le conté que me detectaron el síndrome de ovarios poliquísticos (SOP) y que estuve un año tomando progesterona para regular mis reglas (eran muy muy muy irregulares, cada 45, 60 o hasta 90 días) y no acababa de funcionarme y empecé con anticonceptivos. Me preguntó que marca de anticonceptivos, le conté que estuve muchos años con Loette y que hacia año y medio me habían cambiado a otro ya que estaba empezando a no funcionarme del todo bien.

Hasta aquí todo bastante normal, pero lo que me he saltado es que entre las primeras y las segundas preguntas me hicieron algunas que me hicieron sentir como si me estuviese juzgando. Primero me preguntó desde cuándo estaba buscando un hijo, y le dije “a ver, es que quiero ser madre soltera, no tengo pareja ahora mismo” claro, no recordaba con los nervios si le había comentado al principio lo de que pensaba buscar un bebé yo sola.

Y me volvió a preguntar que cuánto tiempo, y era cómo, pues “buscar” ahora pero siempre he sabido que quería ser madre joven y creo que ha llegado el momento. Y otra vez pregunta: “¿Y por qué es el momento ahora?” Le expliqué que tenía una buena situación económica y que al volver a vivir en Mallorca tenía más ayuda familiar.

Pues como esas preguntas me hizo alguna otra, incluso me preguntó que de qué trabajaba. Llámame loca, pero no acabo de entender qué tiene que ver de qué trabajo para poder tener un hijo.
Y hasta aquí mi experiencia con la doctora. Acabó diciéndome que al día siguiente pasase a buscar un volante para ir al ginecólogo al mostrador del centro de salud y que me llamarían para darme cita. (Aún no me han llamado)

Así que al día siguiente volví al ambulatorio a pedir el volante, que no encontraban, y me dijeron que ya me llamarían. Esto es lo malo de la seguridad social, estos procesos que parece que no terminan y que en lugar de darme cita directamente, tienen que llamarme y etc.
Y nada en el volante ponía:

Ovarios poliquísticos. Deseo gestacional.

Así que ahí estoy. No sé qué pasará en el ginecólogo ni cuál será el próximo paso. Pero os iré contando.

¿Cómo fue vuestra primera consulta con vuestro médico de cabecera?