Cuándo se acercan las últimas semanas antes de conocer a tu bebé empiezan las ganas de hacer cosas para adelantar el parto de manera natural. Aquí algunas de ellas que yo misma voy a probar.
Estoy de 35 semanas.
Y aunque tengo muy presente que los bebés llegan cuando están preparados, también reconozco que estoy empezando a hacer algunas cosas para ver si esta vez mi cuerpo se anima antes.
En mi primer embarazo, el parto tuvo que ser inducido en la semana 39+5, por riesgo de preeclampsia. Yo soñaba con un parto en el agua, pero las circunstancias no lo permitieron. El cuerpo no arrancaba, el cuello no se ablandaba… y al final, tras horas de oxitocina y monitores, mi hija nació con toda la intensidad de lo que fue ese día.
Esta vez me gustaría que fuera diferente.
Me encantaría poder vivir un parto espontáneo, más fisiológico, y si se dan las condiciones… ¡en el agua!
No tengo expectativas rígidas —sé que cada parto es único—, pero sí tengo una intención clara: darle a mi cuerpo la información y el espacio para que se active si ya está listo. Así que, sin forzar nada, pero con consciencia, estoy probando algunas cositas.
Estas son las que ya he incorporado y otras que tengo en mente:
1. Infusión de hojas de frambuesa roja
He empezado a tomarla hoy, en la semana 35+2, una taza al día. A partir de la 37 puedo tomar 2 y a partir de la 39, 4 tazas. No es una pócima mágica para provocar el parto, pero sí ayuda a tonificar el útero, mejorar la eficacia de las contracciones y favorecer un trabajo de parto más eficiente.
Me la preparé anoche, con un poquito de canela y la dejé en la nevera en una botella y la voy tomando por la mañana. No me encanta, pero no está mal.
He comprado una bolsa gigante en Amazon aunque también hay opciones más pequeñas. Lo que sobré lo repartiré con amigas embarazadas.
Ojo: siempre es importante consultar antes con tu matrona o profesional de referencia antes de tomarla.
2. Comer dátiles (¡y disfrutarlo!)
Otro consejo que parece que tiene evidencia científica: seis dátiles al día desde la semana 34. Hay estudios que sugieren que pueden ayudar a suavizar el cuello del útero y a preparar el cuerpo para un parto más natural, con menos necesidad de intervención.
Yo hasta ahora no los tomo con regularidad, y 6 me parecen muchísimos. Pero estoy probando para merendar o picaditos en yogur. ¡Una delicia y con propósito!
Lo ideal es que sean dátiles medjool sin glasear, aunque hay alternativas bañados en chocolate. ¡Aún no los he probado!
3. Fitball a todas horas
El fitball es ya casi una extensión de mi cuerpo. Lo uso para sentarme mientras trabajo, para ver una serie o simplemente para mover la pelvis en círculos o en forma de 8.
Ayuda a que el bebé se mantenga en una buena posición (¡hola, vértex anterior!) y alivia las molestias de espalda y pelvis. También lo uso para hacer algunas posturas que favorecen la apertura de caderas y el balanceo natural.
4. Entrenamiento funcional adaptado al embarazo
Desde el principio del embarazo he intentado mantenerme activa, pero desde la semana 29 estoy enfocando mis entrenos en ejercicios suaves que ayuden a preparar el cuerpo para el parto: sentadillas profundas, movilidad pélvica, apertura de caderas…
Además, me ayuda a conectar con mi cuerpo y con la fuerza que necesitaré para ese momento. ¡Y hacemos tribu rodeada con otras mujeres!
5. Masaje perineal
No es mi momento favorito del día (¡la verdad sea dicha!), pero en el otro embarazo lo hice con más constancia que esa vez. Siempre con un aceite específico. Ayuda a preparar los tejidos del periné, a aumentar su elasticidad y a tomar consciencia de esa zona tan importante durante el parto.
6. Estimulación con el sacaleches o la copa colectora
Esto aún no lo he empezado, pero probablemente lo incorpore hacia la semana 36 o 37. La estimulación de pezones puede inducir contracciones leves gracias a la liberación de oxitocina. Se puede hacer con el sacaleches en ciclos de 10 minutos por pecho, o simplemente con las manos si es más cómodo.
Ya tengo el nuevo modelo de Momcozy preparado, la misma marca que usé en mi lactancia anterior, pero esta vez doble y con más potencia. ¡Me encanta!
Importante: solo está recomendado si no hay riesgo de parto prematuro y con la aprobación del equipo médico.
7. Visualización y conexión emocional
Este no es un truco físico, pero es igual de poderoso.
Cada noche, cuando me meto en la cama, dedico unos minutos a imaginar el parto que deseo: la calma, el agua, las luces suaves, mi bebé descendiendo poco a poco, mi cuerpo abriéndose con confianza.
No se trata de controlar el futuro, sino de crear espacio mental y emocional para que el cuerpo también fluya.
Otras opciones de adelantar el parto de manera natural que existen (aunque yo no las voy a probar)
En este camino de preparar el cuerpo para el parto, hay muchas alternativas que algunas mujeres eligen explorar. Yo, personalmente, no tengo previsto hacerlas, pero quiero nombrarlas porque quizás a ti te resuenan, o te sirven para investigar más y tomar tu propia decisión:
🧘♀️ Acupuntura
La acupuntura obstétrica es una práctica que muchas matronas y terapeutas integran como apoyo en las últimas semanas del embarazo. Se dice que puede ayudar a madurar el cuello del útero, a relajar la musculatura y a activar la energía del parto. Algunas clínicas lo ofrecen desde la semana 36 o 37.
Yo no la he probado, pero conozco mujeres que la han utilizado y les ha aportado calma y conexión.
💊 Homeopatía
Hay quien recurre a preparados homeopáticos como el Actaea racemosa o el Caulophyllum para facilitar el inicio del trabajo de parto. Son fórmulas naturales que algunas matronas recomiendan en consulta privada, aunque es importante recordar que la evidencia científica es limitada y los efectos pueden ser muy subjetivos.
No es una opción que vaya a seguir esta vez, pero la incluyo como información para quien quiera indagar más.
🌿 Aceites esenciales y aromaterapia
Algunas mujeres usan aceites esenciales como el de salvia esclarea o jazmín, que se asocian con el inicio del parto. Se aplican en difusor o mezclados con aceites base para masajes. Eso sí, deben usarse siempre con mucho cuidado y solo cuando el embarazo ya está a término, porque pueden ser muy potentes.
Yo prefiero mantenerme en lo más sencillo esta vez, pero reconozco que la aromaterapia puede ser una aliada emocional muy bonita si se usa bien y que quizás si pruebe el día del parto, o a partir de la semana 40.
✋ Reflexología podal
Otra terapia alternativa que muchas mujeres prueban en la recta final. Se basa en estimular ciertos puntos del pie que están conectados energéticamente con el útero y el sistema hormonal. Hay especialistas que lo ofrecen como preparación para el parto y como forma de liberar tensiones.
No lo tengo previsto, pero si resuena contigo, es otra posibilidad para explorar.
¿Y tú? ¿Qué estás haciendo o hiciste en la recta final para adelantar el parto de manera natural?
No hay garantía de que nada de esto adelante el parto. Pero siento que me prepara. Que me conecta. Que me centra en este momento tan único, tan irrepetible.
Y si al final tengo que volver a ser inducida, también lo aceptaré. Con más herramientas, con más conocimiento, con más amor hacia mi cuerpo, que está gestando por segunda vez esta historia de vida.
Si estás en la recta final de tu embarazo y también sueñas con un parto más fluido, quizá alguna de estas ideas te inspire.
Y si ya has pasado por esto y tienes algún truquito más, te leo encantada en los comentarios.
Me encantaría que este post no fuera solo una lista, sino una conversación.
Si estás también en la semana 35 (o cerca), o si ya pasaste por esto, cuéntame:
👉 ¿Qué cosas te funcionaron?
👉 ¿Qué no repetirías?
👉 ¿Qué añadirías a esta lista?
💛
